Un pueblito paisa en La Mayorista
Por Diana Marcela Salazar Franco

A las 9:00 de la mañana estaba con Verónica y Catalina. Veníamos caminado por el bloque 16 de la Plaza Mayorista y nos encontramos con Jenny, la dueña de una cafetería. Ella muy amablemente nos concedió una entrevista y nos explicó lo que hace en su negocio.

Jenny, a la que todos conocen en la Plaza Mayorista como la de El Pueblito Paisa, lleva trabajando más de cuatro años en un esquina del bloque 16. Ella siempre abre todos los días a las 2:15 de la mañana con su esposo y dos señoras que le ayudan, y a las 2:20 empiezan a hacer el aseo, el tinto y el perico para tener todo listo cuando empiece a llegar la gente aproximadamente a las 4:00, ya que hay mucha personas que a esa horas llegan a descargar viajes que traen de otros pueblos o departamentos.

"Por lo general nosotros cerramos hasta que no haya gente. Si por ejemplo hay individuos hasta las 10:00 de la noche nos quedamos, pero si hay hasta las 6:00 de la tarde cerramos. Eso es muy relativo", dice.

Jenny trabaja en el segundo piso de la cafetería haciendo los desayunos, que por lo general son de fríjoles con arroz calentados, bandeja paisa y posta. "Es como un almuerzo", afirma. A pesar de que la mayoría de sus clientes pueden ser camioneros, cuida carros y coteros, dice que el negocio está abierto para toda la Plaza Mayorista, y enfatiza que sólo hacen desayunos y que se sirven aproximadamente a las 9:00 o 9:30 de la mañana, no más tarde.

Jenny tiene 38 años, está vestida con una camiseta roja, un delantal azul y unos pantalones blancos pegados al cuerpo; tiene poco maquillaje en su cara y sus dientes son separados y salidos; también tiene amarrado el cabello con un moño rojo formando una cola alta.

Mientras hablábamos con ella, en la cafetería habían dos personas sentadas tomando tinto y conservando sobre sus vidas y todo lo que tenían que hacer para salir adelante. La cafetería está decorada a la entrada del primer piso con dos parlantes negros, donde suena una canción de despecho de música guasca que dice:

"Su mal querer ya lo he perdido

mi corazón lo tengo enamorado

por eso voy buscando olvido

y maldiciendo a cada paso haberte amado".

Jenny explica que por lo general en su cafetería ponen la música que le gusta a sus clientes como guasca, ranchera, vallenata y vieja. "Es como un pueblito estilo cantina, eso es lo que le gusta a la gente".

Al fondo del mostrador hay una vitrina con palitos de queso, empanadas, buñuelos, chorizos y morcilla que habían hecho en la madrugada. Y debajo tiene unos estantes con el aguardiente, y al lado derecho, una nevera con cervezas, jugos y gaseosas.

Ella vive en Itagui con su esposo e hijos, no muy lejos de la Plaza Mayorista, pero tienen que pagar transporte. Sin embargo, para ellos es duro conseguir transporte a esa hora para irse a trabajar, pero hacen hasta lo imposible para poder estar a tiempo.

Para ellos los mejores días están al finalizar la semana que es cuando hay más gente. "Es como estilo pueblito, la gente se arregla y saca la platica para venir a tomarse los traguitos, pero no podemos vender el trago antes de las 6:00 de la mañana, porque sino nos cierran el negocio. Antes podíamos vender trago hasta cualquier hora, pero la alcaldía de Itagüí nos puso reglas y los encargados de la seguridad de la Plaza están muy pendientes de todos los movimientos que hacemos.

"Siempre octubre, noviembre y diciembre, son tiempos muy duros, la gente casi no tiene plata para venir a tomar, pero en Enero se repone; sin embargo febrero si es un mes muy bueno porque empieza la gente a estudiar y hay más plata, entonces reponemos esos meses que no son tan buenos, porque el comercio también se afecta y hay menos gente. Además nosotros somos muy felices trabajando aquí, aunque a veces es muy duro, somos muy echados para delante."

Después de haber hablado con Jenny 20 minutos, decidimos partir. Nos despedimos y le dimos las gracias. Nos fuimos con una sensación de admiración por la gente que empieza desde tan temprano a trabajar para poder sostener sus hogares.

La Plaza Mayorista abre sus puertas al público desde las 2:00 de la mañana, hora en la que ya hay gente trabajando como los encargados de la seguridad, que laboran las 24 horas. Igualmente llegan muchos carros en la madrugada para descargar la mercancía y esperar hasta las 6:00 ó 7:00, cuando ingresan los dueños de los locales.